Noticias

Santa cruz FM

Con misa en las Adoratrices, Diócesis de Rancagua inició la Cuaresma este Miércoles de Ceniza.

fotoportada6995d6ed14c30_18022026_812am

Con una misa a las 8:00 horas en el Monasterio de las Adoratrices del Santísimo Sacramento, la Diócesis de Rancagua dio inicio este 18 de febrero a la celebración del Miércoles de Ceniza. La Eucaristía fue presidida por el obispo de Rancagua, Guillermo Vera Soto, quien bendijo las cenizas obtenidas de los ramos del Domingo de Ramos del año pasado, previamente quemados según la tradición litúrgica.

Durante la homilía, el pastor recordó el profundo significado del gesto de la imposición de cenizas en la frente. “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, citó, subrayando que esta expresión nos enfrenta a la fragilidad y brevedad de la vida. “Nosotros, que a veces nos sentimos tan dueños de nuestra vida, hemos de cuidarla y vivirla bien”, señaló.

Asimismo, enfatizó el segundo llamado que acompaña este rito: “Convierte tu corazón y cree en el Evangelio”. En esa línea, explicó que el creyente que sigue las huellas de Jesús está llamado a vivir en permanente espíritu de conversión, revisando su vida, reconociendo aquello que debe enmendar y poniendo más amor y entrega en el bien que realiza.

Monseñor Vera destacó que la Cuaresma es un tiempo propicio para profundizar en la oración y en la escucha de la Palabra de Dios. “Recemos más, leamos más la Palabra”, invitó, animando a los fieles a aprovechar este período como una oportunidad de crecimiento espiritual.

Además, recordó que este tiempo litúrgico prepara a los cristianos para celebrar el misterio pascual: la muerte y resurrección del Señor, acontecimientos que —dijo— nos dieron nueva vida y nos regalaron la salvación.

“En Cuaresma, todos los cristianos hemos de realizar, con especial atención, aquellas obras con las cuales manifestamos nuestra fe. El cristiano, en todo tiempo, debe orar, hacer penitencia y practicar obras de caridad. Y lo que hemos de hacer siempre, hagámoslo de manera especial en este tiempo”, enfatizó.

La misa celebrada en las Adoratrices del Santísimo Sacramento fue una de las múltiples Eucaristías programadas en las distintas parroquias y comunidades de la diócesis para conmemorar este Miércoles de Ceniza, marcando así el inicio del camino hacia la Pascua.

Compartir Noticia