Con motivo del aniversario del tránsito a la Vida Eterna del Fundador de los Misioneros y Misioneras Identes, se celebró -el pasado 4 de enero- una solemne Eucaristía en el Santuario de la Inmaculada, de La Compañía, la cual fue presidida por el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera.
El fundador de los Misioneros y Misioneras Identes, Fernando Rielo Pardal, falleció el 6 de diciembre de 2004 en Nueva York, a los 81 años, y su tránsito se conmemora anualmente con celebraciones eucarísticas en diversas partes del mundo, recordando su carisma, pensamiento y su profunda devoción a Dios Padre.
En la celebración participaron los superiores generales de la obra, Fernando Real y Juana Sánchez, junto a numerosas misioneras y misioneros Identes provenientes de distintos países del continente americano. Estos últimos se encontraban en Chile participando del Seminario Monástico, desarrollado en el Monasterio Santa María de la Vida Mística de esa localidad granerina.
Durante su homilía, Mons. Guillermo Vera destacó la importancia de la familia en la vida cristiana y en la sociedad actual, subrayando además el testimonio de fe y perseverancia del fundador, Fernando Rielo. En ese contexto, recordó las múltiples dificultades y vicisitudes que debió enfrentar para que la obra Idente llegara a concretarse, resaltando su profunda confianza en Dios y su entrega generosa al servicio de la Iglesia.
Esta conmemoración fue una oportunidad para agradecer el legado espiritual del fundador y renovar el compromiso misionero de quienes siguen su carisma, en comunión con la Iglesia y al servicio de las familias y comunidades.
La jornada concluyó en un ambiente de oración y fraternidad, fortaleciendo los lazos entre los miembros de la familia Idente y reafirmando su vocación de vida consagrada y misión evangelizadora.

