La celebración será presidida por monseñor Guillermo Vera en la Parroquia La Santa Cruz y reunirá a sacerdotes y fieles de toda la Diócesis de Rancagua en una de las liturgias más significativas previas a la Semana Santa.
El próximo viernes 27 de marzo la Diócesis de Rancagua celebrará la tradicional Misa Crismal, a las 19 horas en la Parroquia La Santa Cruz, en la comuna de Santa Cruz, y será presidida por el obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera.
Hasta el templo parroquial llegarán sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles provenientes de distintas comunidades de la región de O’Higgins, en una eucaristía que expresa de manera visible la unidad de la Iglesia diocesana en torno a su obispo.
La Misa Crismal tiene un profundo significado para la vida de la Iglesia. Durante la celebración se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos de los enfermos y de los catecúmenos, signos que acompañan la vida sacramental de los creyentes a lo largo del año.
Estos óleos serán distribuidos posteriormente en las parroquias de la diócesis y utilizados en la celebración de sacramentos fundamentales como el Bautismo, la Confirmación, el Orden Sacerdotal y la Unción de los Enfermos, recordando la presencia de Cristo que fortalece y sana a su pueblo.
Otro momento especialmente significativo será la renovación de las promesas sacerdotales. En ese gesto, los presbíteros de la diócesis renovarán públicamente su compromiso de fidelidad a Cristo y su servicio pastoral al Pueblo de Dios, reafirmando la misión recibida el día de su ordenación.
Aunque tradicionalmente la Misa Crismal se celebra la mañana del Jueves Santo, muchas diócesis la realizan en días cercanos a la Semana Santa. Esto permite que los sacerdotes puedan dedicar plenamente esos días a las celebraciones del Triduo Pascual en sus respectivas comunidades parroquiales.
Desde la Diócesis de Rancagua se ha extendido una invitación abierta a todos los fieles para participar en esta significativa celebración que este año tendrá como sede la comuna de Santa Cruz.

