El pasado 20 de enero, en la Capilla San Sebastián de la parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo de Rancagua se celebró con especial devoción la festividad de su santo patrono, mártir cristiano y valiente testigo de la fe.
San Sebastián fue un soldado romano del siglo III que, aun sirviendo en el ejército del emperador, permaneció fiel a Cristo. Por confesar públicamente su fe y acompañar a los cristianos perseguidos, fue condenado al martirio, convirtiéndose en un ejemplo de fortaleza, fidelidad al Evangelio y entrega total a Dios, valores que siguen inspirando a la Iglesia hasta hoy.
La celebración central se realizó con la Santa Misa, presidida por el padre Hugo Yáñez, quien fue acompañado del diácono Guillermo Alvear.
Finalizada la Eucaristía, la comunidad compartió un fraterno encuentro, fortaleciendo los lazos de comunión y agradeciendo a Dios por el testimonio de este santo mártir.

