Rancagua. – Un violento hecho ocurrido la noche de este pasado viernes al interior de la Parroquia Divino Maestro de Rancagua provocó conmoción entre los asistentes a una misa y generó el rechazo de autoridades civiles, policiales y de la Iglesia Católica.
De acuerdo con información entregada por Carabineros, pasadas las 20:00 horas, personal policial concurrió hasta el templo ubicado en el sector de la Rotonda Alameda, donde verificó que un hombre adulto presentaba impactos balísticos en sus extremidades inferiores.
Según los antecedentes preliminares, mientras finalizaba la eucaristía que se desarrollaba en el lugar, dos sujetos que se movilizaban en un vehículo amenazaron a la víctima, un ciudadano colombiano de 27 años y sin antecedentes policiales. Al sentirse intimidado, el hombre ingresó corriendo al interior de la iglesia buscando refugio.
Sin embargo, uno de los antisociales descendió del automóvil y lo siguió hasta el templo, efectuando múltiples disparos que impactaron a la víctima en sus piernas, para luego huir junto a su acompañante.
El lesionado fue atendido en el lugar por personal del SAMU y posteriormente trasladado al Hospital Regional de Rancagua, encontrándose fuera de riesgo vital.
El Coronel Luis Rebolledo, Prefecto de Cachapoal, informó que Carabineros adoptó el procedimiento correspondiente y desarrolló las primeras diligencias para establecer las circunstancias del hecho, dando cuenta al Ministerio Público.
Por instrucción de la Fiscalía, detectives de la Policía de Investigaciones se hicieron cargo de las pericias. El subprefecto Juan Reyes Gutiérrez, jefe de la Brigada de Homicidios de Rancagua, señaló que los detectives realizaron el trabajo científico-técnico en el sitio del suceso, levantando evidencia balística, recopilando testimonios y revisando registros de cámaras de seguridad para reconstruir la dinámica del ataque e identificar a sus responsables.
Las primeras diligencias apuntan a que la víctima intentó resguardarse al interior del recinto religioso al verse perseguida por sus agresores, quienes no dudaron en ingresar al templo y efectuar los disparos, generando momentos de pánico entre los asistentes a la ceremonia religiosa.
El hecho causó gran impacto entre los fieles que participaban de la misa. El párroco de la Iglesia Divino Maestro, Cristian Giadach, expresó su profunda consternación por lo sucedido.
“Algo que nunca esperaríamos en un lugar de paz y tranquilidad. Este hecho nos consterna enormemente y nos obliga a pensar qué sociedad estamos construyendo y cómo, entre todos, podemos evitar que situaciones como esta se repitan”, manifestó el sacerdote.
El religioso explicó que la comunidad se encontraba reunida en oración por una persona fallecida cuando ocurrió el ataque, situación que incrementó el impacto emocional entre quienes se encontraban en el templo.
Tras lo ocurrido, el Obispado de Rancagua emitió un comunicado público lamentando profundamente los hechos de violencia registrados al interior de la parroquia.
“Como Iglesia diocesana, expresamos nuestra cercanía al párroco, padre Cristian Giadach, a los agentes pastorales y a todos los fieles que se vieron afectados por este tiroteo al interior del templo”, señala el documento.
Asimismo, el Obispado manifestó su preocupación porque “la violencia se haga presente en ámbitos que deben ser signos de paz, acogida y esperanza para las personas”, agregando que los templos y comunidades cristianas están llamados a ser lugares seguros donde las personas puedan reunirse para orar, compartir su fe y fortalecer los vínculos que sostienen la vida social.
La institución eclesiástica también encomendó a la protección del Señor y de la Virgen María a la comunidad de la Parroquia Divino Maestro, esperando que este momento de dolor y preocupación se transforme en una oportunidad para reafirmar que el camino a seguir no es el de la violencia, sino el del diálogo y la paz.
El alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, manifestó su preocupación por el grave episodio de violencia y expresó su solidaridad con la comunidad parroquial, destacando la necesidad de reforzar las acciones destinadas a mejorar la seguridad y proteger los espacios comunitarios de la ciudad.
El ataque ha generado amplio impacto en la Región de O’Higgins, al tratarse de un hecho de violencia ocurrido al interior de un recinto religioso, tradicionalmente asociado a la paz, el encuentro y la oración.
Mientras continúan las diligencias encabezadas por el Ministerio Público, Carabineros y la Brigada de Homicidios de la PDI trabajan para identificar y detener a los responsables de este ataque armado, que dejó a una persona herida y sembró el temor entre los asistentes a la Parroquia Divino Maestro de Rancagua.
Las autoridades coincidieron en condenar lo ocurrido y reiteraron el llamado a enfrentar la creciente violencia mediante el fortalecimiento de la seguridad, la prevención y el compromiso de toda la comunidad, con el propósito de evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a registrarse en espacios destinados a la fe y la convivencia ciudadana.

