Con una emotiva celebración presidida por el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera Soto, la comunidad vivió este pasado domingo 12 de julio la apertura de la Puerta Santa de la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo, uno de los templos jubilares de la diócesis.
Gran cantidad de fieles llegó hasta la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo, en Rancagua, para participar en la ceremonia de apertura de la Puerta Santa, en el marco del Año Jubilar.
La celebración comenzó en el frontis del templo con el rito de apertura, presidido por el obispo de Rancagua, Mons. Guillermo Vera Soto, quien invitó a los presentes a vivir este tiempo de gracia como una oportunidad de renovación espiritual, conversión y esperanza.
Tras el rito inicial, los peregrinos ingresaron en procesión al templo jubilar para participar en la celebración de la Santa Eucaristía, en un ambiente de profunda oración y recogimiento.
Durante su homilía, Mons. Vera animó a los fieles a convertirse en verdaderos peregrinos de esperanza, acogiendo la misericordia de Dios y renovando el compromiso de vivir el Evangelio en la vida cotidiana.
La apertura de la Puerta Santa en la Parroquia Nuestra Señora del Monte Carmelo constituye un momento significativo para la comunidad parroquial y para todos los peregrinos que, durante este Año Jubilar, visiten este templo para participar de las celebraciones y obtener las gracias espirituales que la Iglesia ofrece en este tiempo especial.
La masiva participación de los fieles reflejó el profundo sentido de comunión y fe con que la Iglesia de Rancagua continúa viviendo el Jubileo, fortaleciendo su caminar como pueblo de Dios y renovando su esperanza en Cristo.

