Noticias

Santa cruz FM

Una jornada de oración y recuerdo por los difuntos se vivió en la diócesis.

fotoint16ae88a613ff49_02112026_604am
En distintas parroquias de la Diócesis de Rancagua, familias y comunidades se reunieron para recordar a sus seres queridos fallecidos y elevar oraciones por su descanso eterno. El obispo diocesano, monseñor Guillermo Vera, invitó a vivir esta celebración con alegría, oración y esperanza en Cristo resucitado.

Los días 31 de octubre y 1 de noviembre, diversas comunidades de la Diócesis de Rancagua celebraron las tradicionales Misas de la Luz o de Recuerdo, instancias de oración y encuentro en las que las familias encomendaron a sus seres queridos, que han partido a la Casa del Padre, a la misericordia de Dios.

En su mensaje, el obispo de Rancagua, monseñor Guillermo Vera, invitó a vivir estas jornadas en familia y con alegría, recordando a quienes tanto nos amaron y tanto hicieron por nosotros. Asimismo, destacó la importancia de rezar por su descanso eterno y confiar en que puedan gozar de la vida en plenitud junto a Dios.

«Vamos como familia con alegría a recordar aquellos que tanto nos amaron, aquellos que tanto hicieron por nosotros y que ya no están con nosotros, pero nosotros queremos que estén con Dios», expresó el pastor diocesano.

El sentido de estas celebraciones es precisamente mantener viva la memoria agradecida de quienes han fallecido y renovar la esperanza cristiana en la vida eterna. En tanto, el domingo 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, las familias también se congregaron en los cementerios para recordar a sus seres queridos.

 

Familias recordaron a quienes ya partieron

Algunos de los lugares donde se efectuaron Misas de la Luz fueron: Codegua: Parroquia Nuestra Señora de la Merced; San Vicente de Tagua Tagua: Parroquia San Juan Evangelista, en el cementerio de Pueblo de Indios; Chimbarongo: Parroquia San José; Rancagua: Parroquias Nuestra Señora del Monte Carmelo y Divino Maestro; Lo Miranda: Parroquia Asunción de María; Guacarhue: Parroquia Nuestra Señora del Rosario y cementerio; Pichidegua: Parroquia Nuestra Señora del Rosario y viceparroquia de Larmahue; Peumo: Parroquia Inmaculada Concepción; La Estrella: Parroquia San Nicolás de Tolentino; Chépica: Parroquia San Antonio de Padua y cementerio; Pichilemu: Parroquia Inmaculada Concepción; Tinguiririca: Parroquia La Santa Cruz; Nancagua: Parroquia Nuestra Señora de La Merced; Ciruelos: Parroquia San Andrés; Zúñiga: Parroquia Nuestra Señora de La Merced, en Tunca Arriba; Coltauco: Parroquia Nuestra Señora de La Merced; Marchigue: Parroquia Nuestra Señora de la Merced; Litueche: Parroquia Nuestra Señora del Rosario; El Manzano: Parroquia San José; Peralillo: Parroquia San Francisco Javier; y Lolol: Parroquia Natividad de María. Además, en los cementerios parroquiales hubo horarios extendidos para facilitar la visita de los deudos.

Estas celebraciones se enmarcaron en las conmemoraciones de Todos los Santos, el 1 de noviembre, y del Día de los Fieles Difuntos, el 2 de noviembre. Ambas fechas invitan a la comunidad cristiana a recordar a quienes han fallecido, agradecer sus vidas y mantener viva la esperanza de la resurrección.

Compartir Noticia